Quienes Somos PDF Print E-mail
There are no translations available.

Pro 18:16 La dádiva del hombre le ensancha el camino, Y le lleva delante de los grandes.
Desde el principio de nuestro llamado como familia, hemos sentido de parte de Dios que la unción que Dios ponía delante de nuestra vida era la que iba a abrir todas las puertas especialmente en un país como España que a opinión de muchos es un terreno árido, pero que realmente es fértil.

Yo Apóstol Emilio Sevilla mi esposa Ivonne y mi hijo Joshua y mi hija Grace hemos consagrado nuestras vidas a este llamado apostólico confesando y proclamando que a trabes de nuestra fidelidad a nuestro llamado ya que es Cristo quien edifica la iglesia.
Hace 11 años el Señor empezó a hablarnos a través de diferentes pasajes bíblicos especialmente a través de Isaías 54. 1 - 3:

Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz; levanta canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada,(A) ha dicho Jehová.
Isa 54:2 Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.
Isa 54:3 Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas
De que la obra que estábamos empezando en el Albir. No era empezar una congregación sino realmente hacer una obra apostólica, que iba a ir mas allá de la congregación local. Durante estos años el Señor a sido fiel a su palabra permitiéndonos establecer la congregación del albir y abrir otras congregaciones como pedreguer, la Roda (existe ya una iglesia Filadelfia) y próximamente Callosa d´ en Sarria, lugares donde no habian iglesias evangélicas y donde ahora hay un testimonio cristiano.

Nuestro llamado es ir a los pueblos donde no existen congregaciones evangélicas y a través de hacer un mapa espiritual, la intercesión, el evangelismo e influir El mundo espiritual para que el evangelio prospere y que a través de una célula, multiplicarse y establecer una congregación.
En nuestras congregaciones enfatizamos el amor fraternal, sacerdocio de todos los santos y la influencia en la transformación social donde estamos representados. A través de estrategias afectando a los alcaldes y cualquier otra institución social o económica con el evangelio, para que cada pueblo sea redimido por Cristo., Mateo 28:19 “id y discipular a todas las naciones…”

Actualmente estamos implantando nuevas metodologías como parte de esa transformación de   la  sociedad en la que estamos trabajando y son el caso de :
Casas de Oracion, puntos de encuentros y Nuevo Fomato de las celulas ( TIC).

Ya que queremos ser lo mas efectivos posibles según va evolucionando nuestra sociedad, tambien usamos el teatro actividades artisticas, y otras activiades para evangelizar y especialmente levantar fondos para la ayuda social a ONGs de los ayuntamientos, a los cuales les entregamos todo lo que se recauda.

 

Declaración Doctrinal

LA BIBLIA; Creemos que la Biblia, tal como fue originalmente dada, no tiene error alguno y es la inspirada e infalible Palabra de Dios. Creemos que es la autoridad suprema y final en todos los asuntos de fe y conducta.

LA TRINIDAD; Creemos que Dios existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo y que son uno en esencia, soberano en creación, en providencia y en redención.

EL SALVADOR; Creemos en la verdadera deidad de Nuestro Señor Jesu- cristo, creemos en su nacimiento virgíneo y su humanidad real y completa, creemos en su vida sin pecado y su enseñanza en autoridad, creemos en su sacrificio vicario y expiatorio por medio de su sangre derramada, creemos en su resurrección corporal y su ascensión a la diestra del Padre y creemos en su intercesión celestial y su segunda venida para recibir a su Iglesia.

EL ESPIRITU SANTO; Creemos en la deidad del Espíritu Santo que pro- cede el Padre y del Hijo y en la necesidad de su obra en la convicción de pec- ado, en el arrepentimiento, en la regeneración y la santificación. Creemos en lo que se promete al creyente, una plenitud de poder como el regalo de Cristo por medio del bautismo en el Espíritu Santo con las señales que le acompañan. Por medio de esta plenitud, el creyente está equipado para una participación más completa en el ministerio de la iglesia, en su evangelismo y en su servicio.

LA HUMANIDAD; Creemos en la pecaminosidad universal de todos los hombres y mujeres, después de la caída, haciéndoles sujetos al juicio recto de Dios y sus consecuencias de eterna condenación en el infierno.

LA SALVACION; Creemos en la necesidad de la salvación y del arrepenti-miento hacia Dios, creemos en la necesidad de fe en el Señor Jesu- cristo por la cual es perdonado el pecador y es aceptado como justo para con Dios. A través de la gracias de Dios, se imputa esta justicia por la obra expiatoria de Cristo. Se recibe solo por la fe y se demuestra por el fruto del Espíritu Santo y una vida santa.

LA IGLESIA; Creemos en la unidad espiritual y en el sacerdocio de todos los creyentes en Cristo y que éstos comprenden la Iglesia Universal, el Cuerpo de Cristo.

EL MINISTERIO; Creemos en los ministerios que Dios ha dado a su Iglesia , es decir, apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros y creemos en la operación presente de los múltiples dones del Espíritu Santo según el Nuevo Testamento.

LAS ORDENANZAS; Creemos en el bautismo por inmersión para creyentes, en obediencia al mandato de Cristo y en la conmemoración de la muerte de Cristo, por medio de la participación de la Cena del Señor hasta su venida.

LA COMISION; Creemos que el evangelio cubre todas las necesidades del hombre y por consiguiente, la iglesia está comisionada a predicar el evangelio al mundo y a realizar un ministerio de sanidad y de liberación para las necesidades espirituales y físicas de la humanidad.

EL REY VENIDERO; Creemos en el regreso personal, físico y visible del Señor Jesucristo, para reinar en poder y gloria.

EL FUTURO; Creemos en la resurrección de los muertos y en el juicio final del mundo. Creemos en la felicidad consciente y perpetua de los justos y también en el castigo consciente y perpetuo de los impíos.